Trabajo con marcas cuyo cliente es el consumidor final: retail, gran consumo, hospitality, restauración, e-commerce, productos premium. Decisión rápida pero cargada emocionalmente, donde la marca decide la diferencia entre ‘producto’ y ‘marca preferida’. Aplicación rigurosa de neurociencia del consumidor.
El marketing B2C vive en transformación permanente: el consumidor investiga online y compra offline (o al revés), las marcas D2C compiten con retailers tradicionales, los OTAs erosionan margen del hospitality, los marketplaces dominan parte del e-commerce. En este contexto, la marca con identidad clara y experiencia diferencial gana — la marca commodity que solo compite por precio pierde aunque venda mucho hoy.
Trabajo con marcas B2C que entienden esto: retail con criterio, marcas premium con territorio propio, hospitality con experiencia trabajada, restauración con identidad gastronómica, e-commerce con personalización seria, productos de consumo con packaging diferenciado y narrativa propia. La combinación habitual: trabajo de posicionamiento que defienda territorio mental, neuromarketing aplicado a packaging y experiencia, branded content que construya conexión emocional, personalización con IA en canales digitales, atribución multicanal honesta, programa de fidelización con criterio conductual.
Estrategia, posicionamiento, neuromarketing aplicado, branded content, personalización con IA, marketing en punto de venta, fidelización y experiencia de cliente.
Diagnóstico, posicionamiento y plan operativo a 12 meses.
Contenido editorial que conecta marca y persona, con tu identidad.
Principios neurocientíficos aplicados a campañas, UX y producto.
Revisión externa de identidad, propuesta de valor y coherencia.
Mide qué canal genera de verdad cada venta multicanal.
Sesiones para equipos, asociaciones y centros formativos.
Importa más que nunca. Las marcas commodity que compiten solo por precio terminan compitiendo con marketplaces a coste cero. La marca con identidad clara y experiencia diferencial defiende precio y construye lealtad. En B2C, marca = ventaja competitiva sostenible.
Con frecuencia. Packaging (eye-tracking, semiótica), publicidad (facial coding, EEG), experiencia en tienda (GSR, observación etnográfica), UX digital (eye-tracking + tests implícitos). El B2C es donde la neurociencia del consumidor aporta más — y la decisión es 90% emocional.
Sí, con foco omnicanal. La separación entre online y offline es cada vez más artificial — el cliente atraviesa ambos. Trabajo con marcas que integran ambos canales con métricas unificadas y experiencia coherente entre ellos.
Branded content de calidad pero sin presupuesto televisivo, presencia en redes con voz propia (no plantilla), packaging con criterio (alta relación impacto-coste), experiencia en tienda diferencial, programa de fidelización conductual. La marca se construye con consistencia — no con campañas puntuales caras.
Sí. Personalización web (homepage adaptativa, recomendaciones), email (subject lines, contenido por segmento), publicidad (creatividades adaptativas). Para marcas B2C con tráfico significativo, la personalización es palanca de conversión y AOV con retorno medible y rápido.
Primera sesión sin coste. Presencial o vídeo. Propuesta cerrada en 5 días si encajamos.