De producto local a marca con propósito.
Reposicionamiento que tradujo el savoir-faire en una narrativa exportable. +38% notoriedad asistida en 9 meses.
La consultoría estratégica es el trabajo de diagnóstico y decisión que ordena el marketing de una empresa antes de invertir en campañas: en qué mercado compite, qué la hace distinta, a quién se dirige y con qué prioridades. No es una agencia que ejecuta piezas — es un consultor externo que devuelve un marco de decisión propio, medible y documentado.
Diagnóstico de marca, plan de marketing y acompañamiento ejecutivo. Para empresas y organizaciones sin ánimo de lucro que necesitan dirección estratégica antes que tácticas — y quieren tomar decisiones basadas en datos, no en intuición.
La consultoría estratégica es el trabajo de diagnóstico y decisión que ordena tu marketing antes de invertir en campañas. No consiste en hacer más cosas, sino en elegir las correctas: en qué mercado compites, qué te hace distinto, a quién te diriges y con qué prioridades trimestre a trimestre.
Como consultor estratégico externo me siento con la dirección, leo los datos sin complacencia y devuelvo un marco de decisión propio, medible y documentado. La diferencia con una agencia es clara: una agencia entrega piezas y campañas; aquí el entregable es criterio. Cuando el proyecto termina, tu equipo sabe por qué hace cada cosa y puede defender cada inversión con datos, no con intuición.
Nueva generación al frente, ampliación de mercado o cambio de modelo. Es el momento perfecto para diseñar el marketing que acompañe esa ambición.
El producto ya está validado. Toca contarlo mejor, llegar a más gente y convertir el reconocimiento en una posición sólida en el mercado.
Tienes un equipo táctico potente. Sumar criterio estratégico multiplica los resultados — y yo asumo ese rol durante el proyecto.
Has llegado al punto donde la intuición no escala. Es el momento de pasar a medir, comparar y optimizar con método.
Las ONGs, fundaciones y entidades del tercer sector necesitan comunicación estratégica como cualquier marca — y a menudo con presupuestos más ajustados. Para estos casos ofrezco condiciones especiales y un enfoque adaptado a captación de socios, donantes y voluntariado.
El alcance se ajusta a cada caso, pero el núcleo del servicio siempre reúne estos siete bloques de trabajo:
Auditoría 360° de marca, mercado y métricas. Entrevistas con dirección y equipo. Análisis de competidores.
Definición de territorio de marca, propuesta de valor diferencial, mapa de públicos y journey real.
Plan operativo a 12 meses: objetivos medibles, canales, mensajes, presupuesto e indicadores de seguimiento.
Arrancamos juntos las primeras acciones. Sesiones quincenales de seguimiento durante 3 meses adicionales.
Cada fase se cierra con un documento tangible que puedes usar el lunes siguiente, no con una presentación que se archiva y no se vuelve a abrir.
Informe de diagnóstico estratégico: hallazgos, riesgos y oportunidades priorizadas, con la foto real de dónde está hoy tu marca frente al mercado y la competencia.
Documento de territorio de marca: propuesta de valor, promesa diferencial y mapa de públicos con arquetipos de cliente validados con investigación.
Plan de marketing a 12 meses: objetivos medibles, canales, calendario mes a mes, presupuesto por bloque y responsable de cada acción.
Cuadro de mando activo: los 5-7 KPI estratégicos en tu herramienta, plantillas de brief para proveedores y actas de las sesiones de seguimiento.
Olvídate del informe-tocho que nadie abre dos veces. Lo que te llevas es una infraestructura viva: workshops, cuadros de mando, plantillas y acompañamiento — todo lo que necesitas para que la estrategia siga funcionando cuando yo no esté.
Territorio de marca, propuesta de valor y promesa diferencial. Si no se puede explicar en una frase, no está clara.
Quién es tu cliente real, qué decide y cómo. Buyer personas validados con investigación, no inventados en una reunión.
Plan operativo mes a mes con todos los siguientes pasos: hitos estratégicos, lanzamientos, campañas, contrataciones, hitos de marca, presupuestos por bloque y owner de cada acción.
Plantillas de brief para creativos, diseñadores y desarrolladores externos. Hablas el mismo idioma estratégico que tu cadena de proveedores.
Reposicionamiento que tradujo el savoir-faire en una narrativa exportable. +38% notoriedad asistida en 9 meses.
Marca, propuesta de valor y plan de lanzamiento. Ocupación target del primer trimestre alcanzada en mes 2.
Asumí la dirección estratégica mientras se incorporaba un CMO interno. KPIs definidos, equipo formado, traspaso ordenado.
El diagnóstico arranca en una sala vacía, sin powerpoints ni presión de venta: preguntas directas sobre dónde está tu empresa hoy, entrevistas con dirección y equipo, y una lectura crítica del estado real. De ahí sale el punto de partida de las cuatro fases.
Auditoría de marca, mercado y métricas. Entrevistas con dirección y equipo. Lectura crítica del estado real.
Territorio de marca, propuesta de valor y mapa de públicos. Si no cabe en una frase, no está claro.
12 meses mes a mes: objetivos medibles, canales, presupuestos por bloque y owner de cada acción.
Arrancamos juntos. Sesiones quincenales 3 meses post-entrega. Cuando me voy, el método se queda.
Trabajo sobre todo con pymes, empresas familiares y organizaciones sin ánimo de lucro. Este servicio rinde cuando hay algo sólido que ordenar; si no, es mejor esperar.
¿El reto no es tanto el plan como el criterio de quien dirige en el día a día? Entonces encaja mejor el coaching para directivos.
Cada proyecto se diseña a medida según tu sector, momento de negocio y objetivos. Por eso no trabajo con paquetes cerrados ni con tarifas fijas — la inversión depende del alcance que necesites. Lo importante no es lo que pagas: es lo que cambia en tu empresa cuando terminamos.
En la primera sesión de descubrimiento te paso un presupuesto cerrado, sin sorpresas. Antes, hablamos.
Tienes una hoja de ruta clara: dónde estás, hacia dónde vas, qué hacer cada trimestre y con qué presupuesto. Adiós a tomar decisiones de marketing por intuición o por urgencia.
Cuando tu posicionamiento es nítido y tu propuesta de valor está bien contada, dejas de competir en el mismo plano que los demás. Pasas a jugar tu propia liga.
Comercial, marketing, dirección y agencias externas trabajan con el mismo brief estratégico. Menos fricciones, menos malentendidos, más velocidad.
Cuadro de mando con los 5-7 KPIs que importan. Cada inversión en marketing se puede defender con datos, no con corazonadas.
Tu cliente recibe el mismo mensaje en web, redes, atención telefónica y feria. La marca deja de sentirse esquizofrénica y empieza a sumar memorabilidad.
No diseño dependencia. Diseño un plan que tu equipo pueda mantener vivo sin mí. Si vuelves a llamarme, será para crecer, no para empezar de cero.
No trabajo con paquetes cerrados. Cada proyecto se presupuesta a medida tras una primera sesión de diagnóstico sin coste, en la que entiendo tu situación y el alcance real que necesitas. A partir de ahí recibes una propuesta con precio cerrado y calendario, sin sorpresas después.
Un diagnóstico acotado no cuesta lo mismo que un proyecto completo de doce semanas con tres meses de acompañamiento. Por eso el rango es amplio y honesto: lo concreto lo hablamos con tu caso delante.
Solo diagnóstico, diagnóstico más plan, o proyecto completo con acompañamiento.
Número de líneas de producto, mercados y públicos a los que te diriges.
Cuánta investigación, datos y documentación previa existen ya en la empresa.
Los meses de seguimiento posteriores a la entrega del plan y su intensidad.
Las sesiones presenciales exigen más logística que el trabajo por videoconferencia.
Comprimir el proyecto en menos semanas concentra el trabajo y condiciona la agenda.
Una agencia ejecuta: diseña, produce campañas y gestiona canales. La consultoría estratégica trabaja el paso previo —diagnóstico, posicionamiento y plan— para que esa ejecución tenga rumbo. De hecho, un buen plan estratégico hace que el trabajo de tu agencia rinda más, porque llega con un brief claro en lugar de improvisar. No compiten: se complementan.
Entre 8 y 12 semanas para el grueso del trabajo —diagnóstico, posicionamiento y plan—, más tres meses de acompañamiento quincenal para arrancar la implementación. El calendario se ajusta a la disponibilidad de tu equipo, pero mantener un ritmo constante es lo que evita que el proyecto se diluya.
No trabajo con tarifas cerradas porque el alcance cambia mucho de un caso a otro. La inversión depende de si necesitas solo diagnóstico o el proyecto completo, de la complejidad de tu negocio y de la duración del acompañamiento. Tras una primera sesión sin coste recibes una propuesta con precio cerrado y sin sorpresas.
Está pensada sobre todo para pymes y empresas familiares. Son las que más ganan al ordenar su estrategia, porque suelen tener buen producto y equipo, pero les falta un marco de decisión que priorice. Para organizaciones sin ánimo de lucro adapto el enfoque a la captación de socios, donantes y voluntariado.
Un sistema de marketing, no un PDF que se archiva: informe de diagnóstico, territorio de marca y propuesta de valor, plan operativo a 12 meses con presupuesto por bloque, un cuadro de mando con tus KPI y plantillas de brief para tus proveedores. Todo pensado para que tu equipo lo mantenga vivo sin depender de mí.
Ambas. Combino sesiones presenciales para los momentos clave —diagnóstico y alineamiento de equipo— con videoconferencias estructuradas para el resto del proyecto. Trabajo desde Valladolid y Las Palmas de Gran Canaria, y atiendo proyectos en toda España.
Primera sesión de 45 min, sin coste y sin compromiso. Si encajamos, te paso propuesta detallada en 5 días. Si no, te llevas un diagnóstico inicial útil.