Antes de invertir en rediseño.
Auditoría completa antes de un proyecto de rediseño. Resultado: el problema no era la identidad visual sino la propuesta de valor. Ahorró el coste del rebranding.
Mirada externa rigurosa sobre tu marca: cómo se ve desde fuera, dónde están los gaps entre lo que dices y lo que haces, qué percepción real tiene el mercado. Diagnóstico independiente con plan de acción concreto.
Pensáis cambiar identidad, naming, posicionamiento. Antes de rediseñar, conviene saber qué hay que conservar y qué se puede dejar atrás.
Nuevo CEO, nueva propiedad, fusión reciente. La nueva dirección quiere entender el estado real de la marca heredada antes de decidir.
Buenas campañas que no convierten, equipos motivados con resultados planos. La auditoría detecta si la marca es el problema invisible.
Lo que funciona en tu mercado actual puede no traducirse fuera. Auditoría con foco en escalabilidad internacional del posicionamiento.
Entrevistas con dirección, marketing, comercial, atención al cliente. Análisis documental: brand book, planes, campañas pasadas, comunicaciones.
Análisis competitivo, percepción de mercado (cliente actual, ex-cliente, no-cliente), benchmark sectorial, presencia digital y notoriedad asistida.
Confronto lo que dice la empresa con lo que percibe el mercado. Identifico los gaps críticos y las oportunidades infrautilizadas.
Documento final con diagnóstico y plan de acción priorizado. Presentación al comité de dirección con discusión y compromisos.
La auditoría de marca aporta el contraste externo que ningún equipo interno puede dar a su propia marca:
Identifico la distancia exacta entre lo que tu marca cree comunicar y lo que el mercado percibe realmente.
Casi siempre hay activos de marca (historia, atributos, productos icónicos) que la empresa subestima y que el mercado valora.
Marcas próximas, sustitutivos emergentes, tendencias que pueden volverte irrelevante. Mejor verlos a tiempo.
Detecto inconsistencias entre identidad declarada y experiencia real del cliente. Lo que es marca y lo que es marketing.
El informe no es solo diagnóstico — incluye plan de acción priorizado por impacto, esfuerzo y dependencias.
Un informe externo independiente da legitimidad a decisiones de marca que el equipo interno solo no podría defender ante consejo.
Auditoría completa antes de un proyecto de rediseño. Resultado: el problema no era la identidad visual sino la propuesta de valor. Ahorró el coste del rebranding.
Diagnóstico de marca heredada para la nueva generación entrante. Identificó qué activos respetar y qué actualizar sin romper continuidad.
Despacho con campañas correctas y resultados estancados. La auditoría reveló que el posicionamiento no diferenciaba del competidor más obvio.
Materiales de marca, comunicaciones de los últimos 24 meses, métricas, manuales internos. Lo que se dice por dentro y lo que sale por fuera.
Entrevistas con clientes y no-clientes. Escucha social, prensa, Google. Cómo te ve realmente el mercado, no cómo crees que te ven.
Cruce de las 8 dimensiones: identidad, propuesta de valor, voz, públicos, consistencia, percepción, competencia, oportunidades.
Diagnóstico ejecutivo + plan de acción priorizado. Sesión de presentación a comité de dirección con preguntas y debate.
La auditoría aporta más valor en momentos concretos del ciclo de vida de una marca. Estos cuatro son los más típicos:
Vais a invertir 6 dígitos en una campaña. Hacer auditoría antes evita amplificar problemas estructurales de marca con publicidad masiva.
Crisis de reputación, salida pública de un fundador, escándalo sectorial. Auditoría post-evento para entender el daño real y la trayectoria de recuperación.
Pasáis de venta directa a canal, de B2C a B2B, de regional a nacional. La marca anterior puede no aguantar el nuevo perfil de negocio.
Compraventa, fusión, salida a bolsa. Una auditoría de marca puede formar parte de la due diligence intangible que aumenta o protege la valoración.
Entre 4 y 6 semanas para una auditoría completa con investigación de mercado primaria. Versiones más ligeras (solo análisis documental + entrevistas internas) pueden hacerse en 2-3 semanas. Auditorías muy profundas con investigación cuantitativa amplia pueden llegar a 8 semanas.
Sí, casi siempre. Entrevistas cualitativas con muestra de clientes actuales, ex-clientes y no-clientes (entre 12 y 25 entrevistas según presupuesto). Para auditorías más amplias incluimos también encuesta cuantitativa con muestra representativa.
Informe ejecutivo (15-25 páginas) con diagnóstico por dimensión, gaps críticos identificados y plan de acción priorizado. Anexos con detalle de investigación. Presentación al comité de dirección con discusión y commitments.
Sí, con auditoría escalada. Una auditoría ligera (entrevistas internas + análisis documental + benchmark) tiene un coste asumible por pyme y aporta valor real. Lo importante es no auditar 'a medias' — el diagnóstico tiene que ser completo aunque la investigación sea proporcional.
No. La auditoría completa tiene sentido cada 3-5 años o ante cambios significativos (estratégicos, de mercado, de propiedad). Entre auditorías completas, recomiendo revisiones ligeras anuales — más rápidas y baratas, suficientes para mantener el pulso.
Primera sesión de 45 min, sin coste y sin compromiso. Si encajamos, te paso propuesta detallada en 5 días. Si no, te llevas un diagnóstico inicial útil.