El asesoramiento en Comercio Electrónico del Kit Consulting servía para planificar o mejorar tu tienda online: el asesor diagnosticaba tu venta digital, definía la inversión, la plataforma, los medios de pago y la logística, y dejaba un plan de comercio electrónico ejecutable. No construía la tienda; trazaba el camino. Se enmarcaba en la categoría de ventas digitales de las bases del programa (Orden TDF/436/2024).
Cuando una pyme me dice «quiero vender online y no sé por dónde empezar», casi siempre confunde dos cosas distintas: tener una web con un botón de compra y tener una estrategia de comercio electrónico. El Kit Consulting, el programa de asesoramiento digital de Red.es, financiaba precisamente lo segundo. En este artículo te explico qué cubría el asesoramiento en comercio electrónico dentro del programa, en qué se diferenciaba de las «ventas digitales» entendidas de forma más amplia, qué entregables obtenías y para qué perfil de empresa tenía sentido. Es una pieza informacional: el plazo de solicitud está cerrado, así que aquí no vas a encontrar un «solicítalo ya», sino la mecánica real del servicio para que entiendas cómo funcionaba y cómo se aprovecha un asesoramiento así, con o sin subvención.
¿Qué cubría el asesoramiento en comercio electrónico?
El comercio electrónico, dentro del catálogo del Kit Consulting, vivía bajo el paraguas del asesoramiento en ventas digitales. El servicio, según describe el propio portal Acelera Pyme, ayudaba a la empresa a establecer la inversión necesaria y las técnicas de marketing digital —incluido el uso de inteligencia artificial— para mejorar el rendimiento de las ventas online del negocio. Traducido a lo concreto, el asesor trabajaba contigo estos frentes:
- Diagnóstico de la venta online actual. Si ya vendías por internet, se analizaba qué funcionaba y qué no: tráfico, embudo de conversión, ticket medio, abandono de carrito, canales de captación.
- Definición de la plataforma de tienda. Qué tecnología encaja con tu volumen y tu catálogo (un CMS de ecommerce propio, un marketplace, una solución mixta) y qué inversión exige.
- Medios de pago y logística. Pasarelas, financiación al cliente, gestión de envíos y devoluciones; el ecommerce no termina en el «pagar», termina en el paquete entregado.
- Captación y conversión. Las técnicas de marketing digital para atraer tráfico cualificado y convertirlo: SEO, campañas, email, contenidos, y dónde la IA ayuda a personalizar o automatizar.
- Medición. Qué indicadores mirar y cómo montar una rutina de mejora continua de la conversión.
El resultado no era una tienda en funcionamiento, sino un plan de comercio electrónico: un documento que decía qué hacer, en qué orden, con qué inversión y con qué retorno esperado. La ejecución posterior (montar la tienda, lanzar campañas) ya era cosa tuya o de tus proveedores.
¿En qué se diferencia de «ventas digitales»?
Esta es la duda que más conviene aclarar, porque en las bases del programa el comercio electrónico no era una categoría con nombre propio independiente: formaba parte del asesoramiento en ventas digitales. La diferencia es de amplitud.

El asesoramiento en ventas digitales es la estrategia comercial digital completa: cómo vende tu empresa usando canales digitales, incluyendo la fuerza de ventas B2B, el CRM, la generación de leads, la venta consultiva y, también, el comercio electrónico. El comercio electrónico es el subconjunto centrado en la venta directa al cliente a través de una tienda online (B2C o B2B con carrito). Si tu prioridad es vender productos por internet con un carrito y una pasarela de pago, tu foco es ecommerce; si tu prioridad es ordenar todo tu motor comercial digital, tu foco es ventas digitales en sentido amplio. Lo desarrollo con más detalle en el artículo sobre el asesoramiento en ventas digitales del Kit Consulting, que es la categoría «madre» de este servicio.
| Criterio | Comercio electrónico | Ventas digitales (amplio) |
|---|---|---|
| Foco | Tienda online, carrito, pasarela de pago | Todo el motor comercial digital |
| Pregunta clave | ¿Cómo vendo más por mi tienda online? | ¿Cómo vende mejor mi empresa con canales digitales? |
| Incluye | Plataforma, logística, pago, conversión | CRM, leads, B2B, ecommerce, automatización |
| Encaja mejor en | Retail, marca con producto, fabricante con catálogo | Servicios, B2B, empresas con equipo comercial |
| Entregable | Plan de comercio electrónico | Plan de ventas digitales |

En la práctica, un buen asesor no te obligaba a elegir de forma artificial: partía de tu negocio y dimensionaba el plan donde estaba tu palanca de crecimiento. Si vendes producto, el ecommerce manda; si vendes servicios o proyectos B2B, el carrito pinta poco y el peso recae en captación y CRM.
¿Sirve para crear una tienda online?
Aquí conviene ser honesto: el asesoramiento del Kit Consulting no creaba la tienda. El programa financiaba consultoría, no desarrollo. El asesor te entregaba el plan —qué plataforma, qué inversión, qué pasarela, qué logística, qué plan de captación— pero el montaje técnico de la tienda, la programación o el diseño quedaban fuera del bono.
¿Y entonces para qué sirve? Para tomar buenas decisiones antes de gastar. Muchas pymes montan una tienda online cara y luego descubren que el problema nunca fue la web, sino que nadie definió la logística, el coste de captación o el margen real por pedido. El asesoramiento previo evita ese error: ordena la estrategia para que la inversión en la tienda (esa sí, ejecutable después, incluso con otras ayudas) se haga sobre cimientos sólidos. Es la diferencia entre «pagar para tener web» y «invertir para vender». Para entender cómo encaja con la otra gran ayuda de la transformación digital, te puede servir mi comparativa entre Kit Digital y Kit Consulting: el primero financia herramientas (incluida la tienda), el segundo el asesoramiento estratégico.
¿Qué entregables se obtenían?
El asesor digital adherido tenía que dejar entregables documentados, porque el programa exigía justificar el servicio. En comercio electrónico, lo habitual era recibir:
- Informe de diagnóstico de la situación de venta online de partida.
- Plan de comercio electrónico con la hoja de ruta, la inversión estimada y el calendario.
- Recomendación de plataforma y arquitectura (tecnología, integraciones, pagos, envíos).
- Plan de captación y conversión con las técnicas de marketing digital priorizadas.
- Cuadro de indicadores para medir el rendimiento y mejorar de forma continua.
Ese cuadro de indicadores es, en mi experiencia, el entregable más infravalorado y el que más rentabiliza el asesoramiento a medio plazo. Sin métricas, una tienda online es una caja negra. Si quieres profundizar en qué medir, tengo un artículo sobre los 20 indicadores comerciales para un dashboard de ventas que aplica casi tal cual al ecommerce.
¿Qué perfil de asesor prestaba este servicio?
El servicio lo prestaban los Asesores Digitales Adheridos al catálogo del programa, empresas o profesionales que habían superado el proceso de adhesión de Red.es y cumplían los requisitos de capacidad y experiencia exigidos por las bases. Para comercio electrónico, el perfil idóneo combinaba conocimiento de plataformas de tienda, marketing digital de resultados y nociones de logística y medios de pago. No bastaba con «saber de webs»: el valor estaba en entender el negocio y la cuenta de resultados, no solo la tecnología.
¿Para qué tipo de empresa tenía más sentido?
El comercio electrónico no es para todos por igual. Por mi trabajo con pymes en Castilla y León y Las Palmas, este asesoramiento aportaba más en estos casos:
- Marcas y fabricantes con catálogo de producto que aún venden solo por canal tradicional y quieren abrir venta directa.
- Comercios con tienda online ya en marcha pero estancada, donde el problema es la conversión o la captación, no la existencia de la web.
- Empresas que dependen de un único marketplace y quieren reducir esa dependencia con canal propio.
- Negocios B2B con catálogo repetitivo que pueden automatizar pedidos recurrentes con un portal de cliente.
En cambio, aportaba menos a empresas de servicios puros o a proyectos B2B muy consultivos, donde la venta no se cierra en un carrito. Para esos casos, el foco correcto era ventas digitales en sentido amplio o, directamente, la hoja de ruta de transformación digital. Y si tu sector tiene particularidades, en el análisis del Kit Digital por sectores verás cómo cambia la prioridad de la digitalización según la actividad.
Un ejemplo concreto: del «tengo web» al «vendo por internet»
Para aterrizar todo lo anterior, te cuento un patrón que se repite. Una pyme fabricante de producto alimentario, con buen catálogo y reputación local, monta una tienda online porque «hay que estar». Pasa un año y vende cuatro pedidos al mes. La conclusión fácil es «el ecommerce no funciona para nosotros». La conclusión correcta, después de un asesoramiento serio, suele ser otra: la tienda nunca tuvo un plan detrás.
Un asesoramiento en comercio electrónico bien hecho habría detectado de entrada que el coste de envío del producto fresco se comía el margen, que no había ninguna captación más allá de publicar la web, que el catálogo online estaba incompleto y que no existía ningún seguimiento del carrito abandonado. El plan habría priorizado tres palancas —resolver la logística del fresco, montar una captación mínima viable por email y SEO local, y activar la recuperación de carritos— antes de tocar el diseño. Ese reordenamiento de prioridades, que no cuesta desarrollo sino criterio, es justo lo que el bono financiaba. El valor de la consultoría no está en el código, está en evitar invertir en lo que no mueve la aguja.
¿Cuánto cuesta y qué retorno cabía esperar?
En las bases del programa, los servicios de asesoramiento partían de un importe de referencia (del orden de varios miles de euros por servicio) que el bono cubría dentro de los límites del segmento de la empresa. La cuantía exacta dependía del segmento de tamaño y del servicio contratado; en mi artículo sobre los segmentos, tamaños e importes del Kit Consulting desgloso esa estructura. Lo relevante para comercio electrónico es que la inversión en consultoría se recupera no por lo que cuesta, sino por lo que evita gastar mal: una decisión equivocada de plataforma o de logística puede costar diez veces el importe del asesoramiento. Pensar el plan antes de ejecutar es, casi siempre, la decisión más rentable del proyecto.
¿Cómo encajaba el comercio electrónico en el conjunto del programa?
El Kit Consulting ofrecía un catálogo de categorías de asesoramiento (inteligencia artificial, ciberseguridad, análisis de datos, procesos, estrategia, ventas digitales y un servicio «360» transversal). El comercio electrónico no competía con esas categorías: se complementaba. Una pyme que abre venta online seria necesita, casi a la vez, analítica para medir, ciberseguridad para proteger los datos de pago y, a menudo, IA para personalizar la experiencia. Por eso el programa permitía consumir el bono en varios servicios. Si quieres el mapa completo de opciones, lo reúno en mi guía sobre qué es el Kit Consulting y en la guía del asesoramiento digital del programa.
Preguntas frecuentes
¿Qué cubre el asesoramiento en comercio electrónico?
Cubre la planificación estratégica de la venta online: diagnóstico de la situación de partida, definición de la plataforma de tienda y la inversión necesaria, medios de pago, logística, técnicas de marketing digital para captar y convertir, y el cuadro de indicadores para medir. Dentro del Kit Consulting se enmarcaba en el asesoramiento de ventas digitales. El entregable es un plan de comercio electrónico, no la tienda construida.
¿En qué se diferencia de ventas digitales?
El comercio electrónico es el subconjunto centrado en la tienda online (carrito, pasarela, conversión), mientras que las ventas digitales abarcan todo el motor comercial digital: CRM, generación de leads, venta B2B, automatización y también el ecommerce. Si tu prioridad es vender producto por internet, tu foco es comercio electrónico; si es ordenar toda tu estrategia comercial digital, es ventas digitales en sentido amplio.
¿Sirve para crear una tienda online?
No directamente. El Kit Consulting financiaba asesoramiento, no desarrollo, así que el asesor entregaba el plan (plataforma, inversión, logística, captación) pero no montaba la tienda. Su valor está en tomar buenas decisiones antes de invertir, para que el posterior montaje de la web —ejecutable con tus proveedores o incluso con otras ayudas como el Kit Digital— se haga sobre una estrategia sólida y no a ciegas.
¿Qué entregables se obtienen?
Lo habitual eran un informe de diagnóstico de la venta online, un plan de comercio electrónico con hoja de ruta e inversión, una recomendación de plataforma y arquitectura técnica, un plan de captación y conversión con las técnicas priorizadas, y un cuadro de indicadores para medir el rendimiento y mejorar de forma continua. Todo documentado, porque el programa exigía justificar el servicio prestado.