La categoría de Inteligencia Artificial del Kit Consulting financiaba un servicio de asesoramiento experto para ayudar a una pyme a identificar dónde la IA aporta valor real y a trazar un plan para incorporarla. No es un curso ni la compra de una herramienta: es consultoría especializada que entrega un diagnóstico de oportunidades, una hoja de ruta priorizada y criterios para gobernar los datos. El bono cubría hasta 6.000 € por servicio, dentro de un importe global de entre 12.000 € y 24.000 € según el tamaño de la empresa. Importante: el plazo de solicitud cerró el 31 de marzo de 2025; este artículo es informativo y te explica qué cubría la categoría, sus entregables y para quién encaja, además de la vía de remanentes abierta en 2026.
Qué es la categoría de Inteligencia Artificial del Kit Consulting
Cuando una pyme me pregunta «¿y esto de la IA por dónde se empieza?», la respuesta honesta casi nunca es «contrata tal herramienta». Es «primero entiende dónde te conviene aplicarla y dónde no». Esa fotografía previa es exactamente lo que financiaba la categoría de Inteligencia Artificial del Kit Consulting: un servicio de asesoramiento prestado por un asesor digital adherido al programa, orientado a que la empresa tome decisiones informadas sobre IA en lugar de comprar humo.
El Kit Consulting es un programa público de Red.es, encuadrado en la inversión 3 del Componente 13 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y financiado con fondos NextGenerationEU. A diferencia del el Kit Digital para pymes y autónomos —que paga la implantación de soluciones tecnológicas—, el Kit Consulting paga consejo experto: el «qué hacer» y el «cómo», no el software en sí. Si quieres la panorámica del programa entero, la tienes en mi guía sobre qué es el Kit Consulting.
Dentro de ese programa, la IA fue una de las diez categorías de asesoramiento disponibles. Y no por casualidad: es el ámbito con más ruido, más expectativas infladas y, a la vez, más oportunidades concretas para una empresa de tamaño medio. Tener a un experto que separe el grano de la paja durante unas semanas vale, en mi experiencia, mucho más que el importe nominal del bono.
¿Qué cubre el asesoramiento en IA del Kit Consulting?
El asesoramiento en Inteligencia Artificial no se limita a una charla teórica. Su objetivo es que la pyme salga con un plan accionable. En la práctica, un servicio bien ejecutado cubre cuatro frentes:

1. Diagnóstico de oportunidades. El asesor analiza los procesos de la empresa —atención al cliente, marketing, administración, producción, logística— y detecta dónde la IA puede ahorrar tiempo, reducir errores o abrir ingresos. No todos los procesos son buenos candidatos, y parte del valor está en descartar los que no lo son.
2. Hoja de ruta priorizada. Con las oportunidades sobre la mesa, se ordenan por impacto esperado y por esfuerzo de implantación. La idea es empezar por casos de uso de alto valor y baja complejidad —las «victorias rápidas»— antes de meterse en proyectos ambiciosos.
3. Selección de enfoque y herramientas. No es lo mismo necesitar IA generativa (texto, imágenes, asistentes), IA predictiva (previsión de demanda, mantenimiento) o automatización inteligente de tareas. El asesor ayuda a entender qué familia encaja con cada necesidad y qué tipo de herramienta buscar, sin atarte a un proveedor concreto.
4. Gobernanza de datos y uso responsable. La IA se alimenta de datos. Sin datos de calidad y sin un marco de uso responsable —incluido el cumplimiento del el cumplimiento del RGPD y, desde 2024, el horizonte del Reglamento Europeo de IA—, cualquier proyecto se tuerce. Un buen asesoramiento deja sentadas estas bases.
Lo que cambió el 2 de diciembre de 2026
Hasta esa fecha, el catálogo de prácticas prohibidas contenía ocho supuestos: las letras a) a h) del artículo 5, apartado 1. El Ómnibus insertó dos más, la b bis) y la b ter), sobre sistemas que generan o manipulan material sexual íntimo de una persona identificable sin su consentimiento explícito y material de abuso sexual infantil. Las prohibiciones pasan de ocho a diez. El mismo punto añadió los apartados 1 bis y 1 ter, que estrechan su alcance: comercializar un sistema solo queda prohibido si esa generación es su finalidad prevista, o si su diseño o sus funcionalidades la convierten en un resultado razonablemente previsible y reproducible sin salvaguardias razonables; y usarlo, solo si el responsable del despliegue lo emplea con ese fin.
Para la mayoría de las empresas, sin embargo, lo relevante de ese día es otra fecha que suele pasar inadvertida. El Ómnibus añadió un apartado 4 al artículo 111: los proveedores de sistemas que generan contenido sintético de audio, imagen, vídeo o texto introducidos en el mercado antes del 2 de agosto de 2026 debían cumplir el artículo 50, apartado 2, a más tardar el 2 de diciembre de 2026. Ese apartado exige marcar las salidas en un formato legible por máquina que permita detectar que fueron generadas o manipuladas artificialmente.
Aquí una precisión que ahorra sustos: la obligación recae sobre el proveedor, no sobre la empresa que usa la herramienta, que es responsable del despliegue. Ahora bien, el artículo 25, apartado 1, convierte en proveedor a quien pone su nombre o marca en un sistema de alto riesgo ya comercializado, lo modifica sustancialmente o cambia su finalidad prevista de forma que pase a serlo. Saber en qué lado de esa línea cae cada herramienta es trabajo de asesoramiento, no de intuición.
Alfabetización en IA: la obligación que el Ómnibus reescribió
El artículo 4 es la única obligación del reglamento que alcanza a cualquier empresa que use IA, sea cual sea el riesgo del sistema. Y es también la que más se cita mal, porque su texto cambió. La redacción original obligaba a adoptar medidas «para garantizar que, en la mayor medida posible» el personal tuviera «un nivel suficiente de alfabetización en materia de IA».
El punto 5 del Ómnibus sustituyó el artículo entero. La versión vigente obliga a adoptar medidas «para apoyar la promoción de la alfabetización en materia de IA», y añade una frase que cierra el debate: «Esta obligación no exige que los proveedores o los responsables del despliegue garanticen un nivel específico de alfabetización en materia de IA de ninguna persona en particular». El nuevo apartado 2 encarga además a la Comisión publicar ejemplos prácticos de cumplimiento.
Eso tiene dos lecturas que hay que sostener a la vez. Quien venda un plan de formación argumentando que la ley exige acreditar un nivel por empleado trabaja con un texto ya sustituido; y, aun así, la obligación existe y hay que poder demostrar qué medidas se han adoptado. Un dato que ordena prioridades: el artículo 4 no figura en la lista sancionadora del artículo 99, apartado 4, que es cerrada y enumera los artículos 16, 22, 23, 24, 25 (apartados 2 y 4, letra añadida por el Ómnibus), 26, 31, 33, 34 y 50. Tampoco aparecen el 27 ni el 73.
El calendario que hoy debe aparecer en cualquier hoja de ruta
El Ómnibus reescribió el párrafo tercero del artículo 113 y partió en dos la aplicación del capítulo III, el de los sistemas de alto riesgo. Este es el mapa de fechas que un asesoramiento debe poner encima de la mesa:
| Bloque del reglamento | Aplicable desde | Precisión que se cita poco |
|---|---|---|
| Prohibiciones del artículo 5, letras a) a h) | 2 de febrero de 2025 | Su incumplimiento va por el artículo 99, apartado 3, no por el 4. |
| Letras b bis) y b ter) y apartados 1 bis y 1 ter del artículo 5 | 2 de diciembre de 2026 | Los apartados 1 bis y 1 ter acotan cuándo se entienden infringidas. |
| Marcado del artículo 50, apartado 2, en sistemas generativos anteriores al 2-ago-2026 | 2 de diciembre de 2026 | Transitorio del artículo 111, apartado 4. Obliga al proveedor. |
| Capítulo III, secciones 1, 2 y 3 (salvo artículo 6, apartado 5) · anexo III | 2 de diciembre de 2027 | Clasificados por el artículo 6, apartado 2. |
| Capítulo III, secciones 1, 2 y 3 (salvo artículo 6, apartado 5) · anexo I | 2 de agosto de 2028 | Clasificados por el artículo 6, apartado 1. |
| Artículos 47 a 49: declaración UE de conformidad, marcado CE y registro | Calendario general | Quedan fuera de las secciones 1, 2 y 3: no se aplazan. |
| Alto riesgo destinado a autoridades públicas ya en servicio | 2 de agosto de 2030 | Artículo 111, apartado 2. |
Dos consecuencias saltan de la tabla. Una hoja de ruta que dé por hecho que «lo de alto riesgo se retrasa a 2027» sin distinguir secciones está mal construida, porque los artículos 47 a 49 siguen el calendario general. Y el artículo 111, apartado 2, deja fuera los sistemas de alto riesgo introducidos en el mercado antes de la fecha de aplicación del capítulo III salvo que después sufran cambios significativos en su diseño: tocar un sistema heredado es lo que lo mete en el régimen completo, y eso debería condicionar el orden de las fases.
En España, la ley que designa autoridades y concreta el régimen sancionador nacional se tramitaba en el Congreso cuando se escribió esta actualización. Antes de manejar cifras de multa de origen español, conviene comprobar el estado del expediente 121/000096.
Entregables: ¿qué te llevas a casa?
Una pregunta clave que toda pyme debería hacerse antes de un asesoramiento es: «¿qué documento tangible tengo al terminar?». En la categoría de IA, los entregables habituales son los siguientes. Los he resumido en esta tabla, que puedes usar como checklist al evaluar cualquier propuesta de consultoría en IA, dentro o fuera del programa:

| Entregable | Qué incluye | Para qué te sirve |
|---|---|---|
| Diagnóstico de madurez en IA | Inventario de procesos, datos disponibles y nivel de el proceso de digitalización de partida | Saber realmente de dónde partes antes de invertir |
| Mapa de casos de uso | Lista de oportunidades de IA por área, con impacto y esfuerzo estimados | Decidir qué atacar primero y qué dejar para después |
| Hoja de ruta de IA | Plan por fases con hitos, recursos y dependencias | Tener un calendario realista, no una lista de deseos |
| Criterios de selección de herramientas | Requisitos funcionales, técnicos y de coste para elegir proveedor | No comprar la primera herramienta de moda |
| Marco de gobernanza y datos | Recomendaciones de calidad de datos, RGPD y uso responsable | Evitar problemas legales y técnicos a futuro |
Si quieres ver cómo se traducen estas oportunidades en ejemplos reales, lo desarrollo en el artículo de casos de uso de IA para pymes, pensado como continuación natural de esta pieza.
¿Cuánto financiaba el bono y cómo se repartía?
Aquí conviene ser preciso, porque es donde más confusión hay. El Kit Consulting funcionaba con un bono de asesoramiento cuyo importe total dependía del tamaño de la empresa, y dentro de ese bono cada servicio individual tenía un tope de 6.000 €. Estos eran los tres segmentos:
| Segmento | Tamaño de empresa | Importe total del bono | Servicios que cabían (tope 6.000 €/servicio) |
|---|---|---|---|
| Segmento A | De 10 a menos de 50 empleados | 12.000 € | Hasta 2 servicios de asesoramiento |
| Segmento B | De 50 a menos de 100 empleados | 18.000 € | Hasta 3 servicios de asesoramiento |
| Segmento C | De 100 a menos de 250 empleados | 24.000 € | Hasta 4 servicios de asesoramiento |
En la práctica, esto significaba que una pyme del segmento A podía dedicar uno de sus dos servicios a la categoría de IA (hasta 6.000 €) y el otro, por ejemplo, a ventas digitales o ciberseguridad. La ayuda era de concurrencia no competitiva: se concedía por orden de llegada hasta agotar fondos, verificando el cumplimiento de requisitos.
¿Para qué tipo de pyme tiene sentido?
El asesoramiento en IA no encaja igual de bien en todas las empresas. Por mi experiencia acompañando a pymes en Castilla y León y Canarias, encaja especialmente cuando:
Hay volumen de tareas repetitivas. Empresas con muchas consultas de clientes, gestión documental intensiva o procesos administrativos manuales son terreno fértil para las primeras automatizaciones con IA.
Existen datos pero no se explotan. Si llevas años acumulando ventas, tickets, históricos de producción o registros de clientes y no sacas conclusiones de ellos, un asesoramiento puede convertir ese dato dormido en previsiones útiles.
La dirección quiere actuar pero le falta criterio técnico. Es el caso más típico: hay voluntad de «hacer algo con IA», pero nadie internamente tiene la formación para discernir qué es viable. Ahí el asesor externo aporta justo lo que falta.
En cambio, si tu empresa todavía no tiene digitalizados sus procesos básicos —facturación, gestión de clientes, web—, mi recomendación honesta es ordenar primero esos cimientos (algo más propio del Kit Digital, que comparo con el Kit Consulting aquí) y dejar la IA para una segunda fase.
¿Quién presta el asesoramiento en IA?
El asesoramiento solo podía prestarlo un asesor digital adherido al programa Kit Consulting, inscrito previamente en el catálogo oficial de Red.es y con la solvencia técnica acreditada para la categoría correspondiente. Esto es relevante: no valía cualquier proveedor. El programa exigía un alta formal del asesor y la firma de un Acuerdo de Prestación del Servicio de Asesoramiento con la pyme beneficiaria.
Para la categoría de IA en concreto, lo razonable es buscar un perfil que combine conocimiento técnico real de inteligencia artificial con experiencia en negocio. Un asesor que solo sepa de algoritmos pero no entienda tu cuenta de resultados te dará un plan precioso e inaplicable; y uno que solo sepa de negocio pero no de IA te venderá expectativas. El equilibrio entre ambos mundos es lo que de verdad mueve la aguja.
IA, análisis de datos y procesos: ¿en qué se diferencian las categorías?
Una duda muy habitual es por qué el Kit Consulting separaba la Inteligencia Artificial del Análisis de datos y de los Procesos de negocio, si los tres «suenan parecido». La diferencia importa, porque elegir mal la categoría dentro de un bono limitado puede hacerte perder parte del valor. Lo explico con la lógica que aplico cuando asesoro:
Análisis de datos responde a la pregunta «¿qué está pasando y por qué?». Es el trabajo de ordenar, limpiar y visualizar la información del negocio en cuadros de mando para tomar mejores decisiones. Es la base: sin datos ordenados, la IA no tiene de qué alimentarse. El programa lo dividía además en básico y avanzado.
Inteligencia Artificial da un paso más: responde a «¿qué puedo automatizar, predecir o generar?». Usa esos datos para que un sistema decida, anticipe o cree contenido. Por eso el orden natural suele ser primero ordenar los datos y después aplicar IA sobre ellos.
Procesos de negocio mira el «¿cómo trabajamos y cómo podríamos trabajar mejor?»: mapea el flujo de trabajo, detecta cuellos de botella y propone rediseñarlos —a veces con automatización, a veces solo reorganizando—. Lo desarrollo en el asesoramiento en procesos de negocio del Kit Consulting.
En una empresa madura, las tres categorías se complementan: ordenas los datos, optimizas los procesos y, sobre ese terreno firme, despliegas IA. En una pyme con bono limitado, el asesor te ayuda a decidir por cuál empezar según tu punto de partida.
Errores frecuentes al abordar la IA en una pyme
He visto repetirse los mismos tropiezos lo suficiente como para resumirlos. Un buen asesoramiento en IA, precisamente, sirve para esquivarlos:
Empezar por la herramienta y no por el problema. «Vamos a usar tal IA generativa» antes de saber qué problema concreto resuelve. El resultado suele ser una suscripción que nadie usa a los dos meses. Primero el caso de uso, luego la herramienta.
Ignorar la calidad de los datos. Una IA alimentada con datos sucios, duplicados o incompletos produce resultados poco fiables. Buena parte del éxito de un proyecto de IA se juega antes, en la higiene del dato.
No medir el retorno. Si no defines qué vas a ahorrar o ganar y cómo lo medirás, nunca sabrás si la inversión mereció la pena. El asesoramiento debería dejar fijados esos indicadores desde el inicio.
Olvidar a las personas. La IA cambia cómo trabaja el equipo. Sin formación ni acompañamiento, la mejor herramienta se queda en el cajón. La gestión del cambio es parte del proyecto, no un extra.
Descuidar el cumplimiento. Tratar datos personales con IA exige respetar el RGPD, y el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial introduce obligaciones según el nivel de riesgo del sistema. Mejor tenerlo presente desde el diseño que descubrirlo tarde.
Qué financia cada programa
El Kit Digital paga la implantación de soluciones; el Kit Consulting paga el consejo que decide qué implantar. Si dudas de cuál te toca, el comparador entre Kit Digital y Kit Consulting resuelve el encaje en un par de minutos, y la panorámica del programa está en la guía del Kit Consulting 2026. El cumplimiento del reglamento europeo no es una categoría propia, sino contenido que cabe dentro de la de IA y, en parte, de la de procesos: qué gastos entran y cuáles no lo desarrollo en la pieza sobre financiar el cumplimiento del AI Act con el Kit Consulting. El mapa general, en mi sección de digitalización.
¿Sigue activo el Kit Consulting? Estado actual y remanentes
Seamos claros para no generar falsas expectativas: el plazo ordinario de solicitud del Kit Consulting finalizó el 31 de marzo de 2025. La convocatoria figura como cerrada en la sede de Acelera pyme. Las pymes que obtuvieron bono están en fase de ejecución y justificación de sus servicios.
Dicho esto, hay una novedad de 2026 que conviene conocer. La Orden TDF/38/2026, de 26 de enero (BOE-A-2026-2069), modificó las bases reguladoras del programa (Orden TDF/436/2024) para permitir redistribuir los fondos remanentes no utilizados y atender solicitudes que se habían quedado fuera por falta de crédito. Es decir, abre la puerta a aprovechar el dinero sobrante, aunque la propia orden no fijó todavía nuevos plazos ni el procedimiento concreto de reasignación. Por eso, lo correcto es hablar de «vía de remanentes», no de «reapertura». Mantengo actualizado el detalle en mi artículo sobre la situación del Kit Consulting en 2026.
Mi recomendación práctica: si te interesa la IA para tu pyme, no esperes a una hipotética nueva ventana. El asesoramiento aporta valor lo financien o no; y si finalmente se concretan los remanentes, llegarás con los deberes hechos y serás más rápido que la competencia.
Seis preguntas para auditar una propuesta
Una propuesta de asesoramiento en IA escrita después del verano de 2026 debería responder a estas seis sin rodeos:
- ¿Qué papel tengo en cada sistema? Proveedor o responsable del despliegue, herramienta por herramienta, con el artículo 25 aplicado a los casos dudosos.
- ¿Cuáles de mis usos caen en el anexo III? Y si ninguno, que quede escrito y razonado: esa conclusión también es un entregable.
- ¿Qué obligaciones del artículo 50 me tocan ya? Interacción con personas, contenido sintético, ultrasuplantaciones y reconocimiento de emociones tienen tratamientos distintos.
- ¿Qué medidas de alfabetización adopto y cómo las documento? Con la redacción vigente del artículo 4, no con la de 2024.
- ¿Cómo afecta el artículo 111 al orden de las fases cuando haya que tocar un sistema heredado?
- ¿Qué se revisa y cuándo? El texto ya ha cambiado una vez por vía de reglamento modificativo.
Una propuesta que contesta a las seis vale el encargo aunque el bono nunca llegue a cobrarse. Una que no contesta a ninguna es un plan de 2024 con fecha de 2026.
Conclusión: la IA bien planteada empieza por pensar, no por comprar
La categoría de Inteligencia Artificial del Kit Consulting tenía una virtud que va más allá de la subvención: obligaba a las pymes a pensar antes de gastar. Diagnóstico, hoja de ruta, criterios de herramientas y gobernanza de datos son justo los pasos que evitan los proyectos de IA fallidos, esos que arrancan con mucha ilusión y mueren a los tres meses por falta de plan.
Que el plazo ordinario esté cerrado no cambia la lógica de fondo: una pyme que quiere usar IA necesita primero un buen asesoramiento. Si te estás planteando ese paso —con bono o sin él— y quieres una mirada experta y sin humo, estaré encantado de ayudarte a separar lo que de verdad mueve tu negocio de lo que es ruido de mercado.
Preguntas frecuentes
¿El Kit Consulting cubre expresamente el cumplimiento del AI Act?
El programa no tiene una categoría llamada «AI Act». Existe una categoría de Inteligencia Artificial cuyo alcance admite diagnóstico, hoja de ruta y gobernanza, y ahí encaja el trabajo de clasificación y preparación normativa. Conviene que el acuerdo de prestación describa ese contenido de forma explícita, porque lo que no está en el acuerdo no se justifica después.
¿Es obligatorio formar a mi plantilla en IA?
La obligación del artículo 4, en su redacción vigente tras el Reglamento (UE) 2026/1744, es adoptar medidas para apoyar la promoción de la alfabetización, y el propio texto aclara que no exige garantizar un nivel específico en ninguna persona concreta. La forma de esas medidas la decide cada empresa según los conocimientos, la experiencia y el contexto de uso de su personal.
¿Tengo que marcar el contenido que genero con herramientas de IA?
El marcado en formato legible por máquina del artículo 50, apartado 2, recae sobre el proveedor del sistema. Como responsable del despliegue tu obligación es la del apartado 4: divulgar el origen artificial de las ultrasuplantaciones de imagen, audio o vídeo, y también del texto publicado para informar al público sobre asuntos de interés público, salvo que haya pasado por revisión humana con responsabilidad editorial identificada.
¿Puedo esperar a 2027 y no hacer nada?
Las prohibiciones y las obligaciones de transparencia ya se aplican. Lo que se desplazó al 2 de diciembre de 2027 y al 2 de agosto de 2028 son las secciones 1, 2 y 3 del capítulo de alto riesgo, y ni siquiera el capítulo entero: los artículos 47 a 49 quedan fuera del aplazamiento.
Fuentes
- Reglamento (UE) 2024/1689, artículos 4, 5, 25, 50, 99, 111 y 113 (texto publicado en el DOUE).
- Reglamento (UE) 2026/1744, «Ómnibus digital sobre IA»: puntos 5 (nuevo artículo 4), 7 (letras b bis y b ter y apartados 1 bis y 1 ter del artículo 5), 38 (artículo 99), 39 (artículo 111, apartados 2 y 4) y 40 (artículo 113, párrafo tercero).
- Extracto de la convocatoria del Kit Consulting (Red.es): segmentos, cuantías y tope de 6.000 € por servicio — BOE-B-2024-21892.
- Proyecto de ley de gobernanza de la inteligencia artificial, expediente 121/000096 del Congreso de los Diputados: en tramitación.
Herramientas gratuitas relacionadas
Sin registro y con fuentes oficiales. Comprueba tu caso en 2 minutos.